El origen de las especies
La teoría de Darwin de la evolución se basa en hechos clave e interferencias extraídas de estos. Su teoría dice: Cada especie es suficientemente fértil para que, si sobreviven todos los descendientes para reproducirse, la población crezca. Aunque hay fluctuaciones periódicas, las poblaciones siguen siendo aproximadamente del mismo tamaño. Los recursos, como los alimentos, son limitados y son relativamente estables en el tiempo. Sobreviene una lucha por la supervivencia. Los individuos de una población varían considerablemente de unos a otros. Gran parte de esta variación es hereditaria. Los individuos menos adaptados al medio ambiente tienen menos probabilidades de sobrevivir y menos probabilidades de reproducirse; los individuos más aptos tienen más probabilidades de sobrevivir y más posibilidades de reproducirse y de dejar sus rasgos hereditarios a las generaciones futuras. Este es el proceso de selección natural. Este lento proceso da como resultado cambios en las poblaciones para adaptarse a sus entornos, y en última instancia, estas variaciones se acumulan con el tiempo para formar nuevas especies.
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La teoría de Darwin de la evolución se basa en hechos clave e interferencias extraídas de estos. Su teoría dice: Cada especie es suficientemente fértil para que, si sobreviven todos los descendientes para reproducirse, la población crezca. Aunque hay fluctuaciones periódicas, las poblaciones siguen siendo aproximadamente del mismo tamaño. Los recursos, como los alimentos, son limitados y son relativamente estables en el tiempo. Sobreviene una lucha por la supervivencia. Los individuos de una población varían considerablemente de unos a otros. Gran parte de esta variación es hereditaria. Los individuos menos adaptados al medio ambiente tienen menos probabilidades de sobrevivir y menos probabilidades de reproducirse; los individuos más aptos tienen más probabilidades de sobrevivir y más posibilidades de reproducirse y de dejar sus rasgos hereditarios a las generaciones futuras. Este es el proceso de selección natural. Este lento proceso da como resultado cambios en las poblaciones para adaptarse a sus entornos, y en última instancia, estas variaciones se acumulan con el tiempo para formar nuevas especies.